Los movimientos migratorios generan numerosos textos: cartas que envían a la familia; tarjetas postales para los amigos y conocidos; correspondencia privado y de negocios; trámites administrativos, hasta documentos oficiales como pasaportes y otros, son tantas huellas que ayudan a comprender la historia de vida y la doble ausencia del inmigrante: ni pertenecer totalmente al lugar de origen ni a donde radica.